—Mmm... eres tan dulce, pastelito —murmuró él contra su piel, succionando su clítoris con una presión deliciosa. Davinna enterró las manos en el cabello mojado de Matthias, perdiendo el control por completo. Sus caderas empezaron a moverse en un ritmo frenético contra la cara de él. Los dedos de Matthias dentro de ella entraban y salían con ritmo pausado pero profundo, rozando su punto más sensible, mientras su lengua no le daba tregua.—¡Me voy a... Matthias, me voy a caer! —chilla ella, sintiendo cómo una ola gigante de placer se acumulaba en la base de su vientre. Él apretó su nalgas con la otra mano para fijarla a la pared y aceleró el movimiento de su lengua. Un segundo después, Davinna se vino ruidosamente. Un orgasmo violento y prolongado sacudió cada fibra de su cuerpo, haciendo que sus muslos temblaran sin control mientras se derramaba sobre la boca de su hombre.Matthias tragó su elixir con regocijo y besó la parte interna de su muslo antes de ponerse de pie de un solo mo
Última actualización : 2026-09-30 Leer más