Matthias acomodó uno de los gemelos de su muñeca y después hizo lo mismo con el otro mientras observaba la hora. Sus ojos, fríos y calculadores, se posaron sobre las manecillas del reloj con una impaciencia contenida. Habían pasado cinco minutos desde el momento acordado para comenzar la ceremonia y detestaba esperar. Siempre lo había hecho. En su mundo, llegar tarde podía significar una falta de respeto, un error o una muerte, y no acostumbraba tolerar ninguna de las tres. Sin embargo, por aquella boda había esperado bastante más que cinco minutos. Había soportado reuniones, acuerdos, conversaciones con Salvatore y una ceremonia de compromiso que jamás había significado para él lo que todos habían supuesto.Podía concederle a Bianca algunos minutos más, después de todo, consolándose con la certeza de que el espectáculo final compensaría cada maldito segundo perdido.Devora permanecía sentada en la primera fila y tuvo que hacer un esfuerzo para no mirar su teléfono otra vez. Mantuvo
Última actualización : 2026-09-27 Leer más