Valentina desayunaba antes de salir a comprar su vestido. No podía sacar de su cabeza lo ocurrido en la recámara. Le confesó a Alexander que lo estaba seduciendo y, aun así, él no se enfureció. Al contrario, aceptó seguirle el juego.—¿Coger duro...? —susurró, recordando la forma tan seria en que lo había dicho.Incluso ella admitió que si cogería con él, sería por que realmente lo quería no por su venganza, pero ahora estaba en la duda a que se refería él con “coger duro”.Lucía sirvió un poco más de agua en su vaso. Valentina la miró por un instante, pensando en preguntarle sobre lo que Alexander le había dicho. Sin embargo, sus mejillas se enrojecieron de inmediato. No podía hablar con nadie sobre la intimidad que empezaba a compartir con él. Le resultaba demasiado vergonzoso.— Gracias, Lucía. —dijo Valentina—Voy a salir a comprar mi vestido.—Claro, señora. Me alegra que al final haya decidido comprar el que realmente le gusta.Valentina asintió emocionada. Ya no tenía que preocu
Última actualización : 2026-08-12 Leer más