Valentina sentía las manos de Alexander recorrer sus piernas con precisión, aliviando poco a poco el dolor que había estado sintiendo. Cuando volvió a masajear sus muslos, esta vez sobre la tela de su camisón, un gemido escapó de sus labios de manera inesperada.Alexander sonrió, le acomodó las piernas a los lados de la cadera y siguió con el masaje. Valentina fue aflojando el cuerpo poco a poco, entregada a la presión de sus manos.Mantuvo el ritmo a los lados de su vagina. Metió los dedos más al fondo por debajo del camisón, sobando con fuerza y hundiendo las palmas para apretarle los labios hacia adentro.Valentina no dejó de recibir el masaje, aunque los toques firmes en su vagina le sacaban suspiros más hondos. Alexander no aflojó las manos; siguió sobando con fuerza, hundiéndole los dedos en el centro para mantener la zona relajada bajo su peso.—Alexander… —gimió su nombre, perdiendo la fuerza en el cuerpo.—Tranquila, solo es un masaje —murmuró él con voz ronca, sin detener l
Last Updated : 2026-09-06 Read more