La misma nocheWashingtonAmandaCobarde, tal vez, pero mi maldito cuerpo era incapaz de apartarse de Michael. Encima, su aliento sobre mi rostro nublaba cualquier pensamiento y todo empeoró con ese beso que revolucionó algo dentro de mí. Los latidos se me dispararon al cielo y mi boca necesitaba más de ese veneno adictivo que tenían sus labios. Y, aun así, atrapada entre el sabor de sus besos y esa vocecita de mi conciencia, no podía negarme que quería perder la sensatez y, en su lugar, dar rienda suelta a lo que Michael provocaba en mí.Lo peor era que seguía allí, sintiendo el calor de sus dedos sobre mi piel y el pulso acelerado, sin entender por qué me asustaba tanto su pedido.Él no era otro sujeto que desaparecería en cualquier momento. Ese era precisamente el problema. Michael quería formalizar, tener una relación de verdad, y yo no estaba dispuesta a complicarme la vida solo para demostrarle algo a mi padre.Pero su sabor sigue en mis labios y su mirada continúa desarmándome.
Last Updated : 2026-09-16 Read more