CamilaMe arreglé a toda prisa en los vestidores del spa, borrando cualquier rastro del aceitede mi piel, pero conservando la descarga de adrenalina que todavía me hacía temblar las piernas. Regresé a la suite antes de que la lancha de la excursión desembarcara, lista para ejecutar la función.Cuando la puerta del camarote se abrió y Adrián entró, relajado y oliendo a sol y mar, me encontró de pie junto al ventanal, con los brazos cruzados y el rostro endurecido por una furia milimóricamente calculada.—Hola, mi amor, ¿cómo te sientes? No te vi en... —empezó a decir, acercándose con una sonrisa ingenua.—Ni te molestes —lo corté en seco, alzando una mano con desprecio absoluto—. Vi cómo bajabas de la lancha, Adrián. Vi cómo venías riéndote y buscando la mirada de medio barco mientras yo me pudría de dolor aquí sola.—¿De qué hablas, Camila? Estaba con la gente del grupo, apenas y...—¡No me hagas pasar por estúpida! —grité, dándole un paso al frente y clavándole el dedo en el pecho co
Última atualização : 2026-08-25 Ler mais