—Sí, declararé. Pero no para salvarte.Lo dijo sin apartar la vista de Julian. La sala permanecía en silencio tras la confesión: que habían entregado a Evelyn a cambio de su seguridad. El juez pidió a Victoria que ocupara el estrado, mientras la grabación permanecía inmóvil en la pantalla. Eleanor, sentada a unos metros, tenía el rostro descolorido.—Levante la mano derecha —indicó el secretario.Tras prestar juramento, tomó asiento. La fiscal mostró la orden de traslado con el código de acceso de Julian bien visible al pie.—¿Le habló el acusado de Evelyn antes de ayer? —preguntó la fiscal.—No.—¿Le dijo que su seguridad formaba parte de un trato?—No.—¿Tiene por costumbre el acusado ocultar información alegando protegerla?El
Última atualização : 2026-10-15 Ler mais