—Te dije que lo haré, Vivían, pero ahora no es el momento, ¿sí? —le suplicó Gema con la mirada—. Déjame saludar bien a Duncan primero.—Está bien, está bien —Vivian se encogió de hombros, deteniendo sus pasos para mirar el techo acristalado de la enorme terminal—. No pensé que la ciudad fuera tan bonita y gigantesca... —suspiró con los ojos brillantes.—Lo es... Aunque yo misma no he podido salir a conocerla bien todavía —admitió Gema, acariciando el brazo de su hermana menor—. Pronto le pediré permiso a mi jefe y saldremos juntas a recorrer las calles.—Lo que tú digas, hermanita.Gema asintió más tranquila y se apresuró a acortar la distancia con el chofer, quien ya se dirigía a la salida con paso veloz.—Espera, Duncan... Quiero presentarte a mi hermana, Vivian.El hombre se detuvo en seco y volteó a mirar a la menor, suavizando un mínimo la severidad de sus facciones para mostrar respeto profesional.—Un gusto en saludarla, señorita Vivian —dijo, haciendo una mini reverencia con l
Última atualização : 2026-08-20 Ler mais