AliceEl hombre de pelo blanco me veía muy perplejo y su mirada me avasalló.No sabía quién era, pero sí sabía algo y es que mi parecido con su difunta hija parecía haberle trastocado. Era una situación extraña, por lo que la matriarca decidió alejarme, aunque la mujer que estaba con él de inmediato lo tomó de la mano y lo alejó.—Cálmese señor Fert, se ha confundido, es todo lo que pasa —le dijo la mujer con suavidad, como si tratase de domar a un caballo herido.Aquel gesto me hizo fruncir el ceño.—Es que es idéntica a ella —dijo el hombre sin dejar de verme—. Tiene su cara, sus ojos, hasta su pelo es como el de ella. Tú no la conociste, pero has visto infinidad de fotos con su rostro, dime si no se parece a mi querida Alía.La mujer me vio con una disculpa en los ojos.—Sí, pero es una casualidad, todos tenemos personas que se parecen a nosotros, no es algo raro, lo raro es que su actitud está incomodando a la joven —dijo la mujer y el señor asintió con pesar.—Lo siento mucho, pe
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-09-18 อ่านเพิ่มเติม