Mag-log inStefanCirce miraba la sangre en la cama con horror.—¿Qué sucede? —le pregunté y ella se puso pálida.Intentó hablar, pero no podía, se veía complemente aturdida y cuando se levantó, me di cuenta de que sus piernas y parte de su bata de seda estaba bañada en sangre. No fue difícil entender la situación, pero fue un duro golpe a mi psique.Cuando me acerqué a ella, Circe se desmayó y tuve que gritar por auxilio.Ariel subió y las Omegas entraron para socorrernos. La levanté y la puse en la cama, pero por el gesto de horror en las mujeres, era obvio que entendía la situación. Una de ellas, sin siquiera pedirlo, corrió a buscar a un curandero, mientras Ariel ordenó a buscar al médico y a Dalia.Ella fue la que llegó primero y al mirar todo suspiró.—¿Qué sucede? —le pregunté con seriedad.—Creo que tu querida mujer tiene un útero inservible —dijo ella y en ese momento llegó el médico.La atendió y le dio los cuidados necesarios con ayuda de las Omegas. Su diagnóstico fue claro: Circe ac
AliceLa situación era una locura, pero sirvió para que me enseñaran más hechizos de defensa, los necesarios para saber cómo responder ante los ataques. Aunado a ello, de alguna manera eso había servido como prueba fehaciente de que el pueblo humano no iba a respetar las reglas, por lo que las hechiceras estaban en total libertad de defenderse con las medidas que considerasen necesarias para ellos.Y eso era lo que el señor Fert quería evitar, por eso fue el primero en oponerse a un ataque respuesta hacia el pueblo humano cuando estuvimos reunidos debatiendo el tema.—Si atacan en respuesta, el acalde tendrá razones legales para que el conflicto se vuelva mucho más grande de lo que es. Es básicamente iniciar una disputa interminable y sabemos que el pueblo humano estará en desventaja —dijo de inmediato en señor Fert.Las hechiceras inmediatamente pusieron expresiones serias en sus rostros.—Parece ser que nos está juzgando de una forma cruel, señor Fert —dijo la matriarca—. El ataque
AliceLa noche había llegado y la cena estaba servida para todos.Fue ese el momento en el que me di cuenta de que mi vida sin duda había cambiado para bien. Tenía un hogar en Cuburua, y aunque no sería mi hogar definitivo, supe que sus puertas siempre estarán abiertas para mí.Me sentí muy dichosa.Fue así como Val se acercó y me contó del plan que había trazado con la matriarca, un plan para ayudar al señor Fert y darle paz. Por eso estuve muy de acuerdo, así que luego de la charla que había tenido con Greta, mi simpatía por el señor había aumentado. De ese modo, cuando llegaron a comer, los invité a sentarse en mi mesa.—¿Cómo se han sentido en Cuburua? —le pregunté y Greta sonrió.—Este lugar es hermoso, mágico y con gente muy bonita y dulce, entiendo por qué decidieron reservarse —dijo Greta y yo sonreí.—He visto que tal vez se puede cuestionar el hecho de que los humanos del pueblo decidieran mantener sus costumbre y vida limpia de lo exterior cuando las hechiceras lo hacen, si
JacksonAlice me había sorprendido una vez.Ella era fantástica en más de un sentido, por lo que me di cuenta de que Greta había quedado encantada con ella.—Gracias —le dijo Greta y se limpió las lágrimas—. La gente no suele ser tan comprensiva, muy pocos saben mi secreto y digamos que Jackson se dio cuenta de ello con facilidad, pero parece que mi familia es completamente ajena a toda la situación.Era algo triste de ver, pero era una realidad.—No te preocupes por eso, si necesitas mantener tu secreto por más tiempo, nosotros somos una tumba, no diremos nada —dijo Alice con firmeza—. Diane aprenderá de la situación en determinado momento, por ahora, solo resolvamos el problema con los humanos. Creo que tienen una percepción muy diferente de todo ello.—Lo sé, ese pueblo en particular ha sido muy hermético por muchos años, no dejan que los grandes cambios les impacten porque siguen creyendo en los viejos mandatos, en la vieja fe.—Eso lo entendemos, pero me acabo de dar cuenta de qu
AliceCada vez sentía que las cosas se estaban saliendo de control a medida que salía a relucir algo nuevo. Era extraordinariamente cansado y al mismo tiempo emocionante, así que yo no sabía que creer. Por lo que después de vomitar fui a mis aposentos y Bianca me acompañó.—¿Estás bien? —preguntó y negué.—No y no creo que algún día lo esté —dije con honestidad—. Sé que dije que aceptaría el destino, pero siento que cada vez las cosas son mucho más grandes de lo que puedo llegar a hacer.No te tortures con eso porque tu poder se basa en tu capacidad de resiliencia y eres una de las mujeres más fuertes que he conocido, dijo Selene en mi cabeza.Esas palabras me llenaron de calma, pero eso no quitaba el miedo subyacente en mis huesos.—Eres fuerte, eres buena y eres dulce —dijo Bianca y la vi con nostalgia—. No has perdido eso a pesar de lo malo, así que no dejes que los pensamientos intrusivos nublen tu juicio. Si llega a ser cierto que eres un doppelganger, eso no cambia nada a la per
JacksonNo lo había pensado antes.Lo había descartado por completo porque jamás había escuchado hablar de un doppelganger vivo, pero tenía total sentido que Alice fuera uno. Por eso la sorpresa inundó mi cuerpo entero.La única persona que podría darme esa información era la mismísima matriarca.Solo ella podría verificar algo como eso, por lo que negué aturdido.—¿Qué es lo que sucede? —preguntó Alice con confusión.—Creo que he descubierto algo importante —dije y ella frunció el ceño.—¿Y eso qué tiene que ver con que yo me parezca a otras mujeres?—Nada y todo al mismo tiempo —le dije con firmeza y ella me vio con miedo—. Tengo que hablar con la matriarca en este momento.—¡Oye, no me dejes fuera de la conversación! —exclamó ella con molestia y le sonreí.—Necesito aclarar mi duda antes de decirte exactamente lo que creo que descubrí —le dije y le di un beso que la dejó suspirando.Luego fui directamente con la matriarca.Esta se dio cuenta de mi expresión, por lo que no dudó en d







