Will mantuvo la mano extendida al otro lado de la verja, esperando sin intentar convencerme.La luz que se filtraba entre los árboles no parecía proceder del palacio. Era demasiado cálida y discreta, una claridad dorada que aparecía y desaparecía cuando las ramas se movían con el viento. Desde donde estaba solo distinguía un sendero de piedra cubierto parcialmente por los helechos.—¿Cuánto falta? —pregunté, consciente de la ropa mojada pegada a mis piernas.—Dos minutos, quizá tres. Aunque podemos volver si estás cansada.Su tono era tranquilo, pero había algo extraño en su olor. No era miedo como el que había sentido cuando apareció la plata en mi dormitorio. Tampoco deseo, aunque este continuaba presente bajo el aroma de las almendras y las cerezas. Era una mezcla de nervios e ilusión tan poco habitual en él que me hizo olvidar durante un instante el frío.El futuro Rey Alfa estaba nervioso.Y yo necesitaba saber por qué.Puse la mano sobre la suya y crucé la verja.—Después de met
Última atualização : 2026-09-11 Ler mais