Después de devolver el collar, Alexander no envió nada más.Evelyn lo notó porque estaba acostumbrada a que, cuando él quería corregir una situación, lo hiciera aumentando la cantidad de recursos: más dinero, más regalos, más empleados, más llamadas. Durante la semana siguiente no llegaron flores a la oficina, no apareció ningún paquete en recepción y tampoco recibió mensajes personales fuera de los relacionados con Aurora.El sábado Alexander llegó a la hora acordada con una mochila sencilla.—¿Qué llevas ahí? —preguntó Evelyn.—La ropa que usó Aurora la última vez, limpia. Un biberón vacío y la libreta.—Eso suena peligrosamente razonable.Alexander ignoró el comentario y dejó la mochila junto a la puerta. Aurora estaba sentada con apoyo entre varios cojines, concentrada en golpear un juguete de tela contra el suelo. Cuando lo vio, estiró los brazos.La expresión de Alexander cambió de inmediato.—Hola, pequeña.Evelyn observó cómo la levantaba y comprobó que ya no necesitaba instru
Última atualização : 2026-09-20 Ler mais