El lunes siguiente, Evelyn llegó a la oficina preparada para una jornada rutinaria. Después de varias semanas de audiencias, visitas de Alexander y llamadas relacionadas con Scarlett, agradecía cualquier día que pudiera reducirse a documentos, reuniones y horarios previsibles. Apenas había dejado el bolso junto al escritorio cuando Julia apareció con una carpeta en la mano y una expresión que anunciaba exactamente lo contrario.—Necesito que vengas conmigo.Evelyn tomó su libreta y la siguió hasta una sala de reuniones. Allí estaban Thomas, dos coordinadores del área internacional y una mujer que Evelyn conocía de vista: Marianne Doyle, intérprete senior del departamento, con más de quince años de experiencia.—Tenemos un problema con la reunión de esta tarde —explicó Julia—. Marianne perdió la voz anoche. El médico le prohibió trabajar al menos tres días.Marianne levantó una mano, resignada.—Puedo escuchar perfectamente. El problema es que sueno como una puerta vieja.Evelyn sonrió
Dernière mise à jour : 2026-09-12 Read More