Nathan se abalanzó contra ella en el segundo en que cruzó la puerta, y ella lo atrapó en pleno salto, abrazándolo con fuerza e imprimiéndole un beso en la parte superior de la cabeza.—¡Hermana mayor! Te extrañé muchísimo... cuando mamá y papá me dijeron que venías de visita, no podía esperar para verte —dijo él, sin aliento por la emoción.—Yo también te extrañé. Mira lo grande que estás... ya ni pareces un niño de seis años —Le pellizcó la mejilla y él se soltó a reír, sujetándose fuerte de su mano como si soltarla pudiera hacer que desapareciera de nuevo.—¿Ese Alfa malo se fue para siempre? —preguntó él, ilusionado.—No del todo, Nate. Vendrá por mí de nuevo pronto —admitió ella, y el rostro del niño se descompuso al instante.—No dejaré que te lleve esta vez —declaró él, sacando el pecho, como si realmente creyera que podía enfrentarse solo a un Alfa supremo.—No hay de qué preocuparse. Vendré de visita mucho más seguido de ahora en adelante, lo prometo —Él asintió, aunque su lab
Última actualización : 2026-09-08 Leer más