Dos días después.Los Loredo regresaron a la ciudad junto a Chantal.El viaje había sido silencioso y tenso.Desde que habían abandonado aquel lugar, Chantal no se había separado de ellos ni un solo momento.Parecía tener miedo de quedarse sola.Quizá porque, después de perder a su hijo, sentía que la única cosa que todavía podía conservar era su matrimonio.Pero Darius ya había tomado una decisión.Al llegar a la mansión, apenas intercambió unas palabras con sus padres antes de encerrarse en su habitación.No había dormido bien.No podía dejar de pensar en Lola.En su rostro.En la forma en que lo había mirado antes de marcharse.Y, sobre todo, en la certeza de que ella ya no lo esperaba.Aquello lo estaba volviendo loco.A la mañana siguiente, durante el desayuno, Darius dejó los cubiertos sobre la mesa.El sonido seco hizo que sus padres levantaran la mirada.—Me divorciaré de Chantal.Durante unos segundos nadie respondió.Raúl Loredo dejó lentamente la taza de café sobre el plato.
Última actualización : 2026-09-16 Leer más