Sus dedos deslizan el tirante de mi vestido por mi hombro, y ahora besa mi clavícula.Y ahora la parte superior de mis pechos.—No —jadeo.—¿No? —pregunta, divertido, mientras se incorpora y me besa en los labios, ahogando suavemente mis protestas.—No deberíamos —jadeo. Mi pecho se agita, mi cabeza da vueltas.—Tienes razón… no deberíamos estar aquí afuera, solos, sin que nadie nos vea —ronronea en mi oído, haciéndome cosquillas, excitándome aún más.Su mano acaricia mi pecho. Mi pezón ya está duro, y su pulgar comienza a rodearlo, haciéndome sentir un placer intenso, tanto ahí como entre mis muslos. “No debería tocarte así… excitarte tanto… ponerte tan cachonda…” Su otra mano ha estado agarrando lentamente mi vestido por el costado, subiéndolo poco a poco, apretándolo en su mano, subiéndolo aún más. Ahora puedo sentir su mano cálida contra mi muslo desnudo. Sus dedos se deslizan entre mis piernas y comienzan a rozar la parte delantera de mi tanga, tan suavemente, tan sensualmente…
Terakhir Diperbarui : 2026-08-20 Baca selengkapnya