Al ver la mesa repleta de numerosos platillos, me quedé con la boca abierta por la sorpresa.Janice, que estaba a mi lado, no pudo evitar babear al contemplar la apetitosa comida servida sobre la mesa.Esto no era un simple almuerzo. ¡Era un banquete en toda regla!Al ver la variedad de manjares cuidadosamente preparados por el chef, mi estómago rugió de hambre.«No te preocupes, estomaguito. Hoy me aseguraré de que comas hasta que no puedas más».La emoción se me reflejaba en el rostro.Janice ya se había puesto en marcha: acercó la silla que tenía al lado, se sentó y empezó a comer.Yo también tomé una silla, lista para darme un verdadero atracón.Pero justo cuando iba a hincarle el diente a la comida, noté que la mirada del apuesto joven frente a mí estaba fija en mí.Al ver que me había deteni
Última atualização : 2026-09-16 Ler mais