Kim Yeonhwa—Toma, Tae-yang —extiendo la mano para que coja la leche con chocolate—. Me siento muy agradecida de que me hayas defendido de que me golpeara mi... —no quiero terminar de pronunciar quién es, porque me duele tan solo saber que una persona que quiero tanto, con toda el alma, me trata de esa manera.—No tenías que hacerlo, para mí ya es un honor haberte defendido, porque ustedes, las mujeres, son un tesoro que nosotros, los hombres, tenemos que cuidar —Tae-yang coge la leche con chocolate.Me siento halagada al escuchar esas palabras y miro a mi amiga para ver si siente lo mismo que yo, pero ella no parece estar pendiente de lo que Tae-yang acaba de decir. Yuna se encuentra roja como un tomate, mirando fijamente, con los ojos entrecerrados, la leche con chocolate.—Yuna, a tu asiento —escucho la voz autoritaria a mis espaldas del profesor de Literatura.Mi amiga se levanta y no me da tiempo ni de apartarme, porque golpea mi hombro con el suyo con brusquedad al pasarme por e
Última actualización : 2026-09-27 Leer más