Le aparté el cabello del rostro y la miré. Era hermosa.La besé en la frente, pero ver su cara me recordó lo ocurrido anoche. Se puso en peligro, se emborrachó, bailó con un desconocido… Mi sangre aún hervía al recordarlo. Si no hubiera llegado a tiempo, no sé qué habría pasado.Me levanté con cuidado, me puse el bóxer y fui al baño a refrescarme. Cuando regresé, ella seguía durmiendo, desparramada entre las sábanas, la camisa enrollada y una pierna doblada sobre la otra, como si hubiera estado corriendo en sueños. Sonreí: hasta durmiendo era un caos adorable.El sol se filtraba por la ventana, iluminando su espalda y parte de sus muslos. Me quedé quieto un momento, observándola. No era solo deseo lo que sentía, era ternura, protección… y una punzada de amor.Me acerqué y me senté al borde de la cama. Pasé la mano por su espalda, trazando la curva de su cintura con un roce tan suave que apenas la despertó.Ella abrió los ojos lentamente, confundida por la luz. —Buenos días… —murmuró c
Última actualización : 2026-10-10 Leer más