VALERIEComo de costumbre, me desperté sola en la cama. El Alfa Niklaus siempre se despertaba antes que yo, y me preguntaba a qué hora se levantaba.—Buenos días, Amor. ¿Dormiste bien? —Su voz me sobresaltó, y me incorporé para verlo sentado con tranquilidad en el sofá, con el teléfono en una mano.—Buenos días, Alfa.Puso los ojos en blanco. —Buenos días a ti también, Omega.Me reí entre dientes. —¿Por qué suena tan cariñoso viniendo de ti, Alfa?—Creo que estás bajo los efectos de algo, Omega. —Me dio una sonrisa cálida, mostrando esos adorables hoyuelos suyos, y me recordó nuestro pequeño beso.Revisé mis muñecas y vi más marcas en ellas. Había estado despertándome con ellas, pero ya estaba acostumbrada a este dolor, así que no me molesté. Solo era Ronald yendo por ahí follándose a chicas. Sabía que el Alfa también lo notaba, pero no decía nada. Tal vez simplemente no quería hacerme sentir incómoda.—Deberías bajar de ahí y prepararte. Nos uniremos a la familia para el desayuno
Dernière mise à jour : 2026-09-05 Read More