Fabiane AlvarezCuando cayó sobre la mesa, Derick se llevó la mano a la boca y, al apartarla, vio que estaba sangrando. Miró a Dante con una expresión confusa, como si no tuviera ni idea del motivo de aquel puñetazo. Pero yo sabía perfectamente lo que estaba haciendo. Se estaba haciendo el inocente, fingiendo no entender lo que ocurría. Aquel era el Derick que todos conocían: educado, profesional e incapaz de hacer nada malo. Una máscara que yo ya conocía demasiado bien.Pero, para mi sorpresa, Dante tampoco se había creído aquella actuación. Antes de que Derick pudiera decir nada, avanzó de nuevo y le propinó otro puñetazo en la cara. Intentó apartarse, pero Dante lo agarró por la ropa y le asestó otros dos golpes, sin darle oportunidad de reaccionar.—¡Dante! —grité, asustada.Parecía no oírme. Había tanta rabia en su rostro que, en aquel momento, empecé a tener miedo de lo que sería capaz de hacer. No es que no me gustara ver a Derick recibiendo lo que se merecía, pero empecé a pre
Última actualización : 2026-09-14 Leer más