Perspectiva de Elena No dormí. Vanessa me había dado de plazo hasta mañana, y el mañana había llegado. Pasé la noche en vela escuchando el tictac de la casa a mi alrededor, una cuenta atrás con la mecha encendida. Llevé la mano al vientre. Tres meses de embarazo. Era demasiado pronto para sentir movimiento, pero aun así sentía al bebé, pequeño e insistente, como si ya comprendiera que la casa que había sido concebido para heredar se había vuelto contra ambos. La señora Álvarez me encontró ya uniformada antes del amanecer. «Tienes cara de muerta». «Me siento como tal». Me asignó el servicio del desayuno. Adrian ya estaba en la mesa, rodeado de papeles, y no levantó la vista. «Café. Solo». Lo dejé sobre la mesa, con la taza a la derecha y el asa hacia él, tal como había aprendido casi sin darme cuenta. Su mano se dirigió a ella automáticamente y, por un instante, su mirada se perdió en la lejanía, como si intentara alcanzar un recuerdo que no lograba definir. Me miró. Me miró de
Terakhir Diperbarui : 2026-08-29 Baca selengkapnya