El aire dentro de la Galería de los Ancestros olía a humedad, mirra quemada y grasa de animal congelada. En los muros de piedra pulida, los candelabros de hierro proyectaban sombras largas y distorsionadas que danzaban sobre las figuras de los ocho ancianos del consejo. Sentados en una bancada semicircular de madera oscura, vestían túnicas pesadas con bordados de hilo de plata que representaban la garra del lobo del Norte.En el centro del salón, sobre un pedestal de basalto negro tallado con runas antiguas, reposaba el Altar de las Cenizas.Elena caminaba dos pasos por detrás de Kaelen, con las manos entrelazadas a la altura del vientre para disimular el temblor imperceptible de sus dedos. Llevaba un vestido de terciopelo verde oscuro con mangas ajustadas, sencillo pero elegante, el único atuendo diplomático que había encontrado en el baúl de su equipaje. El velo denso ya no cubría su rostro por orden directa de Kaelen, pero la distancia entre ella y los ancianos le permitía mantener
Terakhir Diperbarui : 2026-09-02 Baca selengkapnya