JULIEPasaron minutos, tal vez una hora, en esa burbuja de piel y aliento compartido. Finalmente, él murmuró contra mi cabello: —Necesito una ducha. Y tú hueles demasiado bien a mí como para dejarte fuera.La risa que me salió fue ligera, liberadora. Me ofreció su mano. —Ven.El baño era espacioso, de mármol blanco y gris, con una ducha de lluvia enorme. Encendió las luces tenues y abrió el grifo. El agua comenzó a caer, llenando el espacio de vapor rápidamente. Entré. El vapor cálido me envolvió de inmediato. Sus brazos me rodearon, tirando de mí bajo el torrente de agua. Fue un shock delicioso: el calor del agua cayendo sobre mi piel sensible, el contacto de su cuerpo desnudo y mojado contra el mío. Grité, riendo, mientras él me sujetaba contra él, el agua empapando nuestro cabello, corriendo por nuestras caras, nuestros cuerpos.Se inclinó, capturando mis labios bajo el agua, un beso salado y cálido. Fue mi turno. Me arrodillé lentamente en el suelo de la ducha, el agua cayendo s
Huling Na-update : 2026-09-20 Magbasa pa