Punto de vista de AmeliaMi abuelo no durmió esa noche, porque yo tampoco dormí, y en algún momento pasada la medianoche, cuando dejé de fingir y bajé a hurtadillas por un vaso de agua, vi la luz todavía encendida en la puerta del estudio.Estuve a punto de llamar, pero en cambio me quedé un momento en el pasillo escuchando el débil sonido de páginas que se pasaban, el ocasional rasguido de un bolígrafo contra el papel, el silencio deliberado de un hombre trabajando en algo con total concentración.Volví arriba sin molestarlo. Por la mañana, la carpeta que había dejado sobre mi escritorio tenía compañía.Cuando bajé a desayunar, mi abuelo ya estaba sentado, luciendo completamente descansado de esa manera que ciertas personas logran sin importar lo poco que hayan dormido realmente. Junto a su taza de café había una pila ordenada de documentos que no reconocí, impresos durante la noche y sujetados con clips.—Siéntate. —Me indicó la silla frente a él.Me senté, alcanzando primero la c
Dernière mise à jour : 2026-09-09 Read More