CAPÍTULO 48 LILIANA En cuanto terminé de desayunar, mi puerta se abrió de repente y Tabitha entró corriendo, con los ojos muy abiertos de emoción. —¡Ama, has vuelto! ¡No! —gritó, prácticamente abalanzándose sobre mí como una honda. Caí hacia atrás sobre mi cama, riéndome entre dientes mientras le devolvía el abrazo. No me había dado cuenta de cuánto la había extrañado hasta ese momento. —Te extrañé muchísimo —dijo, con la voz quebrada mientras me abrazaba con fuerza, como si, si me soltaba, fuera a desaparecer. Se apartó, sonriendo con lágrimas en sus ojos almendrados. —Oye, no llores —dije, limpiándole los ojos con las yemas de mis pulgares. —¿Cómo no voy a llorar? Pensé que te había pasado algo. Estaba tan preocupada. —Sorbió por la nariz, haciendo un puchero de angustia. Era una llorona tan adorable. Su rostro parecía la definición de un emoji frunciendo el ceño. Maldita sea. No me había dado cuenta de cuánto le había afectado mi ausencia. Me sentía peor que antes de irme.
Last Updated : 2026-09-11 Read more