Emma seguía llorando. El CEO que siempre la había consentido en todo, no le gustaba para nada verla así. El CEO se agachó frente a ella y la tomó suavemente de los hombros. — Mírame, princesa. La niña levantó sus ojos azules llenos de lágrimas. — Papá, ¿De verdad es mamá? Él respiró profundamente. Por primera vez en mucho tiempo, aquel hombre acostumbrado a controlar empresas, negociaciones y situaciones imposibles no encontraba las palabras adecuadas para tranquilizar a su propia hija. — Las cosas son complicadas, pero tienes que preocuparte por nada de esto ahora. Deja que papá se haga cargo. — !Pero ella, él dijo que es mi mamá…! El CEO la abrazó contra su pecho. — Quiero verla, papá, ella vino por mi. Emma escondió el rostro en su camisa. — ¿Vas a dejar que se vaya? El CEO cerró los ojos durante un instante. — No voy a permitir que nadie te haga daño. — Se apartó ligeramente para mirarla. — Además, tengo una gran sorpresa para ti. Si eres buena, s
Last Updated : 2026-09-11 Read more