Punto de vista de Marcella Nunca me esperé ver a mi hermana. No me había dado ninguna pista, ni una llamada, ni un mensaje, ni un «¿te suena?», nada. Decir que me sorprendió verla sería quedarse corto; me quedé de piedra, sobre todo cuando enseguida me abrazó con fuerza. «Mi pequeña calabacita...» murmuró, intentando imitar la voz de nuestra madre mientras me apretaba tan fuerte que apenas podía respirar. Me eché a reír y la empujé en broma. «¡Aléjate de mí, loca!» Las dos nos echamos a reír, esa risa espontánea que solo comparten las hermanas. Echaba muchísimo de menos a Maya, mi mejor amiga y compañera de juegos, la única a la que podía confiarle todo sobre mí. Al cabo de un momento, señaló a Rose, que estaba de pie, un poco incómoda, a nuestro lado, claramente desorientada ante el drama familiar. «¿Y esta es...?» preguntó Maya. «Esta es Rose», dije, presentándolas. «Mi querida amiga, sinceramente, probablemente la única amiga que tengo». Compartimos una breve risita.
Last Updated : 2026-09-25 Read more