Capítulo 29LinaLa semana que sigue es una pesadilla despierta, una inmersión lenta y dolorosa en una realidad que ya no reconozco. Adrian Kessler, el hombre que me besó con desesperación en ese aparcamiento subterráneo, el hombre que me confesó su pasado roto en la penumbra de su coche, el hombre que casi lloró delante de mí, ya no existe. En su lugar, está el Director Glacial, más frío, más cruel, más implacable que nunca.Todo empieza el lunes por la mañana, cuando recibo un correo suyo, un correo lacónico y mordaz que me informa de que mi suspensión ha sido levantada, pero que quedo reasignada a tareas subalternas, lejos del expediente Hartwell, lejos de toda responsabilidad digna de mis competencias. Verificación de notas de gastos, clasificación de archivos, introducción de datos en tablas que nadie consultará jamás. Tareas de becaria, tareas humillantes, tareas concebidas para rebajarme, para hacerme comprender que no soy nada.Levanto la cabeza, con los ojos ardientes de lágr
Última actualización : 2026-09-16 Leer más