La luz lo consumió todo. No podía ver ni oír. Una suave calidez, como el abrazo de una madre, era la única sensación física que percibía. Luego, solo hubo silencio.Por fin, cuando pude ver, ya no estaba de pie en el patio destruido. Me encontraba dentro de una enorme cámara circular.El techo se perdía en la oscuridad, mientras cientos de cristales plateados flotaban en el aire, iluminando antiguos murales tallados en las paredes. Eran murales de reyes, reinas y batallas.Lobos se arrodillaban bajo una luna de plata. En el centro de la cámara se alzaba un pedestal de piedra solitario, y sobre él descansaba una corona. No estaba adornada con gemas ni brillaba con oro. Más bien, parecía haber sido forjada de la propia luz de la luna. Con cada latido de mi corazón brillaba con más intensidad.—La Corona Lunar…Mi voz resonó por la cámara.—Así que por fin has llegado.Me volví y vi a una mujer anciana de pie detrás de mí. Vestía un hermoso vestido plateado y una pequeña corona descansab
Last Updated : 2026-10-23 Read more