En las horas que siguieron, Lavinia obtuvo una lección escalofriante e íntima sobre el alcance aterrador de la tecnología de internet del siglo XXI. A su lado, el secretario daba actualizaciones monótonas a intervalos regulares, detallando el aumento viral a través de las plataformas principales. Mientras Lavinia se las arreglaba de alguna manera para soportar la vergüenza, fue Peregrine quien se quebró primero. Las venas se abultaron violentamente a lo largo de su cuello y frente mientras se agitaba como un sabueso rabioso asfixiado por una cadena de hierro, bramando histéricamente: "¡Mátame! Alistair, ¡si tienes las malditas agallas, simplemente mátame! ¡Vamos! ¡Mátame ahora mismo!" Sin embargo, un sabueso atado no dejaba de ser más que una bestia indefensa. "¿Matarte?", murmuró Alistair, observando las violentas convulsiones de su medio hermano con fría diversión. "Si te mato ahora, ¿cómo podría seguir disfrutando de esa mirada exquisita en tu rostro? Mi querido hermano, s
Last Updated : 2026-10-05 Read more