La lluvia martillea los cristales del apartamento como un tambor incesante, un fondo sonoro que amplifica el caos en mi cabeza. Cameron está ahí, delante de mí, con las manos temblorosas sobre mis hombros, su cuerpo macizo todavía chorreando agua fría. Sus ojos verdes, normalmente tan fríos, tan calculadores, están ahora llenos de un pánico crudo, casi animal. Siento su corazón golpeando contra mi pecho, un ritmo desbocado que hace eco al mío. Me aprieta como si yo fuera un salvavidas en una tormenta, como si soltarme significara perderme para siempre.«Amanda...», murmura otra vez, con la voz rota, ronca de preocupación. «¿Qué te ha pasado? Joder, creí... que ellos...»Sus palabras me atraviesan como una descarga eléctrica. ¿Quiénes, «ellos»? ¿Por qué este miedo visceral, este terror que le hace temblar? No tengo tiempo de hacer la pregunta. Mi cuerpo reacciona antes que mi mente. Paso los brazos alrededor de su cuello, despacio, casi tímidamente. Mis dedos se hunden en su pelo mojad
Última atualização : 2026-10-02 Ler mais