CAPÍTULO 11 — LA PRIMERA MENTIRAJusto cuando el aliento de Mateo le rozó el labio superior, Isabella levantó la mano derecha y plantó dos dedos firmes sobre su boca.—No.Mateo se quedó inmóvil, sintiendo el calor de las yemas de ella contra sus labios, pero no retrocedió.—No parecías querer decir que no.Isabella retiró los dedos despacio, pero mantuvo los ojos clavados en los suyos con una frialdad casi desesperada.—Ese es exactamente el problema.Se deslizó fuera del banco por un costado, apoyando con cuidado el pie vendado para ganar distancia, se pasó una mano por el cabello húmedo de sudor y recogió su toalla del suelo.—Tenemos un trato.—Empiezo a odiar ese maldito trato —soltó él, girándose hacia ella con los puños metidos en los bolsillos del pantalón para no volver a agarrarla.—Y apenas llevamos unos días. Acostúmbrate.Caminó hacia la salida sin cojear, forzando la postura con ese orgullo absurdo que a él le revolvía el estómago, y abrió la puerta.—Isabella.Ella se q
최신 업데이트 : 2026-10-10 더 보기