Punto de vista de AlondraSilvano no dijo nada. Solo se recostó contra la pared de la nave con el farol ardiendo entre nosotros, y la nieve caía a través de los arcos rotos en lentos copos centelleantes. Me quedé en medio del suelo en ruinas con las manos apretadas a mis costados y escuché el silencio extenderse hasta que pude oír el siseo de la mecha."¿Qué manos?", pregunté de nuevo, y mi voz se quebró en la segunda palabra."Me oíste la primera vez", respondió Silvano, metiendo una bota bajo el banco."Entonces respóndeme", exigí, dando un paso más cerca, y el hielo crujió bajo mi talón."Lo haré, cuando hayas decidido qué estás dispuesta a pagar", dijo, y alcanzó el farol con la misma calma que un hombre alcanza su sombrero, "y te pediría que lo pensaras con mucho cuidado"."Entraste en esta casa, tarareaste en la oscuridad, hablaste de la puerta de mi padre", siseé, clavando un dedo hacia su pecho, "¿y ahora me dejas con un acertijo?""Te dejo con una elección", corrigió Silvano,
Terakhir Diperbarui : 2026-10-30 Baca selengkapnya