Cuando Clara llegó a casa, Adrián aún no había regresado.No había luz en la casa. Se detuvo en el vestíbulo, primero secó las suelas de sus zapatos y luego se agachó para limpiar, poco a poco, las gotas de lluvia que habían caído al piso.El agua caliente de la ducha le caía por el cuerpo. Cuando le rozó las rodillas, no pudo evitar contener el aliento: ya se le habían formado moretones. Clara se apoyó en la pared por un momento, esperando a que el dolor pasara, antes de seguir duchándose.Tras bañarse, abrió el armario. El camisón que le había comprado su madre estaba en el fondo, con la etiqueta aún sin quitar. Era de gasa fina, de un color muy claro, y, al tomarlo, apenas sintió su peso.Su corazón latía rápido y desordenado; tras dudar un momento, lo volvió a guardar y se puso primero el pijama que usaba habitualmente.Pasaban de las once y, por fin, se oyó un ruido en la puerta. Adrián entró con el cuello de la camisa desabrochado y el rostro muy pálido. Arrojó una carpeta de do
Dernière mise à jour : 2026-10-13 Read More