AMELIALa tarde del viernes llegó demasiado pronto. Recuerdo que me quedé un buen rato mirándome en el espejo dudando de si el vestido era mi mejor opción, no lo creí porque corría el riesgo de que Elliot se presentara con su moto, así que cambié por unos pantalones cortos y un top colorido. Tampoco es que fuera una cita con el chico de mis sueños, sólo era Elliot. Bajé corriendo en cuanto el sonido del timbre resonó por toda la casa, apresurando el paso y deseando ser capaz de largarme antes de que mi padre abriera la puerta.—¿Vas a salir? —me preguntó, y me miró sobre el respaldo del sofá. Siempre me acompañaba hasta la puerta, y a veces me encantaba porque sabía que lo hacía por protegerme y por ver que estaba segura cuando Erick venía o cuando salía con el coche, pero ese día quise que se quedara sentado. —Papá... —casi supliqué—. Mamá, dile algo. Mi madre era capaz de hacer cualquier cosa con él. Le tenía comiendo de la palma de su mano. Pero no ese día, no cuando escuchamos
Terakhir Diperbarui : 2026-10-16 Baca selengkapnya