—Tu hija ya está conspirando contra mí —se quejó Isabella Laurent, atrapando la mano de Alejandro mientras su bebé nonato pateaba bajo el camisón—. ¿Sientes eso? Espera a que toques mi barriga antes de empezar a presumir, y aun así tienes la desfachatez de decir que te quiere más a ti.Alejandro se rio, presionando la palma contra su vientre.—Quizá reconoce una inteligencia superior, Isabella. Te aconsejaría que no te lo tomaras como algo personal.—¿Inteligencia superior? —Isabella levantó la cabeza de su hombro—. Ayer pasaste veinte minutos intentando montar una cuna que venía con instrucciones, y ¿quieres discutir de inteligencia conmigo?—Esa cuna estaba defectuosa —protestó Alejandro.—Las instrucciones estaban al revés —le recordó Isabella.Él la atrajo hacia sí, riéndose mientras ella intentaba escapar de su abrazo.—Sigue burlándote de mí, cariño. Cuando llegue nuestra hija, le enseñaré todo lo que sé, y tendrás a dos personas en esta casa que se niegan a admitir cuándo se eq
Last Updated : 2026-10-20 Read more