A la mañana siguiente, Troy despertó primero. Emma sintió que se movía y abrió los ojoslentamente. Él la miraba con una expresión que no podía descifrar.—Emma —dijo, con voz ronca—. Lo de anoche... no fue un error.Ella se incorporó, sosteniendo las sábanas contra su pecho.—¿No?—No. —Él se sentó y la tomó de la mano—. He sido un idiota toda mi vida, Emma. Heestado buscando el amor en el lugar equivocado, cuando tú siempre has estado aquí.Siempre me has querido, ¿verdad?Ella asintió, con la garganta cerrada.—Entonces, ¿por qué no nos casamos? —dijo él, como si fuera la solución más lógica delmundo.—¿Qué? —Emma parpadeó, atónita—. Troy, estás loco. Esto es muy reciente. Natalia tedejó ayer en el altar. Estás herido, confundido, no estás pensando con claridad...—Sí, estoy herido —admitió él, apretándole la mano—. Pero también estoy seguro. Contigoes diferente. Siempre lo ha sido. No veo el problema, Emma. Siempre has estadoenamorada de mí, yo te quiero a ti, y necesito a al
Última actualización : 2026-10-20 Leer más