A Emma siempre le habían dado miedo las tormentas.Desde niña, los truenos la hacían esconderse debajo de la cama, tapándose los oídos. Su madre siempre la consolaba con abrazos, pero su padre le decía que ya era mayor para tener miedo.Cuando creció, el miedo no desapareció. Aprendió a ocultarlo, a sonreír cuando los relámpagos iluminaban el cielo, a fingir que los truenos no le hacían temblar las manos. Pero en las noches de tormenta, el pánico regresaba.Y esa noche, la tormenta despertó a Emma antes del amanecer.El primer trueno la arrancó del sueño como un latigazo. Se incorporó en la cama, con el corazón latiendo con fuerza, las manos buscando las sábanas como si pudieran protegerla.El segundo trueno fue más fuerte. Emma sintió que el aire se le escapaba. Se cubrió los oídos, cerrando los ojos con fuerza, pero el miedo era más grande que ella.—No —susurró, con voz temblorosa—. No estoy allí. Estoy aquí. Estoy a salvo.Pero su cuerpo no la escuchaba. Temblaba entera, las lágri
最終更新日 : 2026-10-29 続きを読む