Me emociona mucho hablar de lo que Lagoh Cine tiene preparado este año. Hay un par de estrenos que prometen ser espectaculares, empezando por «Sombras del Destino», una película de ciencia ficción que mezcla elementos de cyberpunk con una narrativa profundamente humana. Los trailers ya muestran un diseño visual increíble, y el director es conocido por su atención al detalle en mundos distópicos.
También está «El Jardín Secreto», una adaptación moderna del clásico literario, pero con un giro fantástico que incluye criaturas mágicas y paisajes surrealistas. La fotografía parece sacada de un cuadro, y el elenco incluye actores jóvenes pero con mucho talento. Definitivamente, Lagoh Cine está apostando por diversidad y calidad.
Me sigue fascinando cómo una región puede convertirse casi en un personaje entero de una película: en el caso de Juan Bolea, su película más conocida se rodó en Aragón, con buena parte del trabajo de cámara en los Monegros y en las inmediaciones de la ciudad de Zaragoza.
Recuerdo leer entrevistas donde contaba que buscaba paisajes duros y abiertos para transmitir soledad y tensión, así que las llanuras yesíferas de los Monegros y los pueblos rurales cercanos —entre ellos lugares emblemáticos como Belchite— fueron fundamentales. También aparecen escenas en la ribera del Ebro y en barrios urbanos de Zaragoza que contrastan con el desierto interior, dando a la película una mezcla de lo urbano y lo agreste.
Como fan que ha seguido mucho cine español, me parece que esa decisión de rodar allí le dio autenticidad: la luz, el viento y la arquitectura aragonesa aportan textura y carácter. A mí me dejó con ganas de volver a caminar esos parajes y ver la película otra vez sabiendo exactamente dónde están cada una de las tomas.