Vivo aquí y siempre me ha fascinado la escena creativa de Reikiavik; con la animación pasa algo similar a muchas ciudades pequeñas: no es habitual que los estudios tengan visitas guiadas públicas regulares, pero sí hay muchas oportunidades puntuales para asomarse detrás de las bambalinas.
La mayoría de los estudios funcionan como espacios de trabajo y producción y prefieren recibir visitas por cita previa, sobre todo para grupos escolares, profesionales del sector o durante eventos especiales. En Reikiavik hay días culturales como la Menningarnótt (Noche de la Cultura) y a veces jornadas de puertas abiertas organizadas por colectivos creativos donde estudios y talleres abren sus puertas; además, en festivales de cine o ciclos locales pueden programarse sesiones de ‘making of’ o charlas con creadores. Mi experiencia es que seguir a los estudios en redes y suscribirte a boletines locales te da ventaja: anuncian talleres, visitas guiadas y presentaciones cuando ocurren.
En resumen, no esperes tours diarios estilo atracción turística, pero sí hay formas reales de visitar: contactar directamente, apuntarse a eventos culturales o reservar una visita educativa. Si te interesa la animación islandesa, perseguir esas fechas y escribirse con antelación suele dar muy buenos resultados y además te permite conocer el ambiente creativo de primera mano.
Me encanta contar que sí, en Reikiavik los viajeros pueden encontrar tours relacionados con cine y series que realmente valen la pena. He hecho varios, y lo bonito es que hay opciones para quien solo quiere un paseo urbano y para quien desea lanzarse a excursiones más largas hacia paisajes que han aparecido en pantalla. En la ciudad suelen ofrecer recorridos a pie por lugares de rodaje y por espacios culturales relacionados con el cine local, además de visitas a instituciones como el Icelandic Film Centre donde hay información sobre producciones islandesas y festivales de cine como el «Reykjavík International Film Festival».
Si te animas a salir de la capital, muchas agencias organizan rutas en coche o en 4x4 hacia sitios naturales usados por grandes producciones: glaciares, lagunas glaciares, campos de lava y playas de arena negra que tú reconoces porque las has visto en series o películas. Esas excursiones mezclan historia del rodaje con datos sobre la mitología local, así que no solo ves el lugar, también entiendes por qué los realizadores eligieron Islandia.
Mi consejo práctico: reserva con antelación en temporada alta, lleva ropa de abrigo y calzado impermeable, y busca operadores que ofrezcan grupos pequeños si quieres escuchar más curiosidades técnicas. Personalmente me fascina cómo un paisaje tan crudo cobra vida en pantalla, y recorrer esos escenarios en persona siempre me deja con ganas de volver.
Tengo una debilidad por entrar en librerías en Reykjavík y escudriñar cada estantería en busca de cómics raros. Muchas de las grandes cadenas y algunos comercios independientes sí traen cómics y novelas gráficas: tanto traducciones al islandés y al inglés como títulos originales. En sitios más céntricos, especialmente a lo largo de Laugavegur y en las calles comerciales alrededor del centro, es habitual encontrar secciones dedicadas a cómics, manga y literatura ilustrada. Además, librerías como Eymundsson y Mál og Menning suelen tener una selección decente de novedades internacionales; no siempre tendrán TODO, pero sí lo esencial y los lanzamientos más relevantes como «Watchmen» o «Persepolis».
Por otro lado, las ediciones exclusivas aparecen, pero con menos frecuencia que en ciudades más grandes. Las exclusivas suelen llegar en forma de tiradas limitadas de editoriales locales, ediciones firmadas por autores islandeses o paquetes especiales lanzados durante ferias y presentaciones. También verás fanzines y pequeñas ediciones de artistas locales en librerías independientes y en festivales literarios. Mi experiencia me dice que si buscas algo muy concreto —una edición limitada o un cómic importado raro— conviene combinar visitas a librerías físicas con tiendas online islandesas y grupos locales en redes sociales; es ahí donde a menudo alguien anuncia una copia única o una preventa especial. En resumen, sí hay cómics y se ven exclusivas, aunque la oferta puede ser más boutique y enfocada al mercado local.