Me encanta imaginar una biblioteca llena de cuadernos y pequeñas listas donde anoto animales que me fascinan; esta vez decidí ordenar 100 nombres que mezclan lo cotidiano con lo exótico. Lo hice con la idea de que cualquiera pueda leerlos y reconocer a alguno de su infancia o descubrir uno nuevo que le intrigue. Mientras escribía, fui recordando sonidos, colores y escenas de viajes y documentales que me marcaron.
Perro, gato, conejo, hámster, cobaya, rata, ratón, ardilla, hurón, caballo, burro, mula, vaca, toro, oveja, cabra, cerdo, gallina, gallo, pato, ganso, pavo, paloma, cisne, flamenco, pingüino, avestruz, emú, águila, halcón, búho, lechuza, cuervo, loro, periquito, tucán, colibrí, quetzal, pavo real, pelícano, garza, tiburón, raya, pez payaso, salmón, atún, bacalao, pez espada, delfín, ballena, orca, calamar, pulpo, langosta, cangrejo, erizo de mar, medusa, tortuga marina, tortuga terrestre, serpiente, culebra, boa, pitón, lagartija, camaleón, iguana, gecko, rana, sapo, tritón, salamandra, caracol, babosa, mariposa, polilla, abeja, avispa, hormiga, grillo, saltamontes, mantis religiosa, escarabajo, ciempiés, milpiés, araña, escorpión, canguro, koala, ornitorrinco,
zorro, lobo, oso, oso panda, tigre, león, leopardo, jaguar, puma, bisonte.
Me quedé con una sensación de alegría al ver la lista completa; no sólo son palabras, sino puertas a historias y paisajes que me gustaría volver a visitar en lecturas y documentales.