Me viene a la mente una escena clásica: Xena y Gabrielle cabalgando mientras la música sube, y pienso en la química que tenía Lucy Lawless con el reparto de «Xena». Yo crecí viéndola y recuerdo con cariño a Renée O'Connor, que interpretó a Gabrielle y fue su compañera constante; su relación en pantalla fue el corazón de la serie. También estaba Ted Raimi como Joxer, el alivio cómico imprescindible, y Hudson Leick como Callisto, la villana que siempre volvía para complicar todo.
A eso hay que sumar a actores que aportaron fuerza y
carisma en episodios clave: Kevin Smith (el actor neozelandés, no el director) interpretó a Ares en varias ocasiones, y Alexandra Tydings le puso un toque juguetón a
afrodita. Hubo cruces con
el universo de «Hercules»: Kevin Sorbo y Michael Hurst aparecen en episodios compartidos que fortalecen esa sensación de mundo compartido. También me encantaron las apariciones de
bruce campbell como Autolycus, que traía un humor pícaro perfecto para algunas tramas.
Pensando en el conjunto, lo que más disfruto es cómo Lucy Lawless fue el núcleo
alrededor del cual giró un elenco muy diverso: héroes, villanos, cameos memorables y un buen número de actores neozelandeses que luego destacaron en otras producciones. Ver esos episodios ahora es un recordatorio de lo bien construido que estaba el reparto y de la química que hacía brillar la serie.