4 Answers2026-01-21 22:35:45
Me llama la atención que preguntes eso porque Julio Basulto ha estado muy presente en el mundo del audio en los últimos años. Yo he escuchado varias entrevistas suyas y algunas series donde participa hablando de alimentación saludable, mitos nutricionales y política alimentaria. No siempre son 'podcasts' con formato largo y regular; a veces son episodios sueltos en programas de radio adaptados a podcast, otras veces colaboraciones periódicas en canales de divulgación.
Si buscas algo con su sello, revisa su web y sus perfiles en plataformas como Spotify, iVoox o Apple Podcasts: suele colgar enlaces a entrevistas y episodios en los que aparece. En mi experiencia, su enfoque es directo, crítico con las modas alimentarias y claro en consejos prácticos, así que merece la pena escuchar varias piezas para hacerse una idea clara de su postura.
4 Answers2026-01-21 19:53:25
Me encanta curiosear por las librerías buscando libros de divulgación, así que te cuento dónde los suelo encontrar: las grandes cadenas como «Casa del Libro», «FNAC» y «El Corte Inglés» suelen tener varios ejemplares físicos y también venta online con envío a casa o recogida en tienda. En sus webs puedes buscar por autor y ver disponibilidad en cada tienda; si no hay stock, suelen permitir reservar o pedirlo para recoger.
Además, muchas librerías independientes lo piden bajo encargo: si pasas por tu librería de barrio y no lo tienen, pídelo y en pocos días te lo traen. Para ediciones digitales y audiolibros reviso plataformas como Amazon (Kindle), Google Play o Audible; a veces hay ofertas y es la forma más rápida si no quieres esperar envío. Por último, si buscas ofertas, tiendas de segunda mano y mercados de libros como Wallapop o Todocole pueden aparecer con ejemplares baratos. Personalmente prefiero comprar en librerías locales cuando puedo, porque así apoyo al comercio y me llevo una charla con alguien que sabe del tema.
4 Answers2026-01-21 19:07:37
Tengo muy presente la crítica que Julio Basulto dirige contra las llamadas «dietas milagro», y eso me conecta con muchas conversaciones que tengo con amigos y familia sobre salud y nutrición.
Él suele decir —y lo comparto— que estas dietas prometen resultados rápidos sin sustento científico sólido, y que su atractivo comercial viene envuelto en testimonios, fotos y mensajes simplistas más que en evidencia. Para quien busca una solución fácil, la promesa de perder kilos en poco tiempo suena tentadora, pero Basulto insiste en que el coste suele ser la salud: déficit de nutrientes, pérdida de masa muscular, alteraciones metabólicas y, sobre todo, el temido efecto rebote.
Personalmente, me molesta ver cómo se normaliza ese tipo de soluciones en redes y televisión; por eso valoro la postura de Basulto que empuja hacia una alimentación basada en alimentos reales, hábitos sostenibles y criterios científicos. Al final, prefiero cambios pausados y coherentes con mi vida que atajos que solo funcionan en anuncios, y su mensaje me reafirma en esa postura.
4 Answers2026-01-21 16:22:12
Me encanta relatar cómo en 2024 pude seguir de cerca las charlas de Julio Basulto en varios formatos y ciudades: presenciales en auditorios municipales y universidades, mesas redondas en congresos de salud y pequeñas presentaciones en librerías y centros culturales. Asistí a una conferencia en un centro cívico donde la sala estaba llena de gente interesada en temas prácticos sobre alimentación y salud pública; el tono fue directo y cargado de evidencia, con espacio para preguntas del público.
Además vi otras intervenciones suyas en jornadas profesionales y en actividades organizadas por asociaciones de pacientes y ONGs, que suelen programarlo cuando abordan desinformación nutricional. También participó en foros sanitarios locales, charlas en hospitales y talleres dirigidos a profesionales y al público general. Para mí fue interesante cómo adaptó el mismo mensaje a audiencias distintas, manteniendo claridad sin perder rigor, algo que valoro mucho.
2 Answers2026-02-25 16:01:57
Hace tiempo que sigo el trabajo de Soledad Barruti y su forma de desmenuzar la industria alimentaria me llevó a armar una lectura bastante clara sobre lo que conviene leer para entender la «dieta» en sentido amplio: no solo nutrientes, sino poder, mercado y cultura.
Para empezar, siempre recomiendo leer «Mala leche» de la propia Barruti; es un golpe directo sobre cómo funcionan los intereses detrás de un producto que muchos damos por sentado. Después, para contextualizar el negocio alimentario a escala global, no puede faltar «El dilema del omnívoro» de Michael Pollan («The Omnivore’s Dilemma»). Pollan ayuda a ver la cadena desde el campo hasta el plato y pone en perspectiva por qué decidimos comer lo que comemos.
Si lo que se quiere es entender la influencia política y publicitaria sobre la alimentación, «Food Politics» de Marion Nestle —en español suele encontrarse como «La política alimentaria»— es lectura imprescindible: muestra cómo la industria condiciona guías, estudios y regulaciones. En la misma línea de denuncia y evidencia periodística está «Fast Food Nation» de Eric Schlosser, que detalla la mecanización y las consecuencias sociales de la comida rápida. Para entender el diseño de los productos ultraprocesados y por qué nos resultan tan adictivos, «Sal, azúcar, grasa» de Michael Moss es una lectura que aclara muchas piezas del rompecabezas.
Finalmente, me parece valioso recuperar clásicos que proponen alternativas y reflexiones éticas, como «Una dieta para un pequeño planeta» de Frances Moore Lappé: no es un manual de dietas, sino una invitación a pensar la comida en términos ambientales y comunitarios. Sumando todo esto, se arma un panorama que va desde la producción y la ciencia hasta la política y la cultura alimentaria. Para quien quiera ir por lo práctico después, leer entrevistas y columnas de Barruti ayuda a ver cómo ella conecta estas lecturas con la realidad local; a mí me abrió los ojos sobre cuánto decide la industria por nosotros, y eso cambió mis compras y mis charlas en la mesa.