3 Answers2026-01-25 02:59:32
Me encanta salir a la noche con unos prismáticos y comprobar en el móvil si voy a ver algún satélite pasar: hay algo mágico en ese punto de luz que se desplaza sobre ciudades ya dormidas.
Si quieres hacerlo gratis desde España, lo más práctico es combinar una web confiable con una app móvil. Yo suelo empezar en «Heavens-Above» o «N2YO» para ver los horarios de paso: detectan tu localización y te dan la hora, azimut y elevación de cada sobrevuelo. Otra opción excelente es «Stellarium» en su versión de escritorio o app, que además te muestra el cielo en tiempo real y permite introducir TLEs (las efemérides en formato de dos líneas) procedentes de «CelesTrak» o «Space-Track» para predecir trayectorias de satélites concretos.
Consejos prácticos: busca pases durante el crepúsculo (tras la puesta o antes del amanecer), cuando el sol ya está bajo y el satélite sigue reflejando luz; evita el centro de la ciudad por la contaminación lumínica; apunta en la dirección y altura que te indique la predicción; usa prismáticos para ver detalles o rastros de varios satélites (las constelaciones de satélites como Starlink suelen aparecer en fila). Si te interesa la parte técnica, descarga TLEs actualizados y usa programas gratuitos como «Orbitron» o la función de predicción de «Stellarium» para introducirlos.
La primera vez que seguí la Estación Espacial Internacional me quedé pegado observando cómo cruzaba el cielo: desde entonces hago pequeñas salidas nocturnas y registro pases para compartir con amigos. Es una afición que combina paciencia, ciencia práctica y mucha satisfacción visual.
3 Answers2026-01-25 22:01:33
Siempre que puedo me escapo a mirar el cielo pensando en los satélites como pequeños destellos en movimiento; desde España 2024 ofrece muchísimas opciones para ello. Si buscas lugares con cielos oscuros y horizonte amplio, las Islas Canarias son una locura: el Parque Nacional del Teide (Tenerife) y el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma) no solo tienen poca contaminación lumínica, sino que la altitud y el clima seco ayudan a que los satélites se vean muy brillantes. En la península, el Parque Astronómico Montsec en la comarca de Àger (Lleida) y la Sierra Nevada (Granada) son excelentes alternativas; también me gusta mucho la zona de Picos de Europa y los entornos de la Sierra de Gredos para quienes prefieren el norte y el centro respectivamente.
Para optimizar cualquier salida reviso en apps y webs de seguimiento cuáles serán los sobrevuelos visibles desde mi ubicación y me fijo en las horas: lo más fácil es justo después del ocaso o antes del alba, cuando el sol ilumina los satélites pero el suelo ya está oscuro. Llevo prismáticos, una manta y, si quiero capturar una foto, una cámara en trípode con exposiciones de varios segundos. Evitar noches con luna llena o ciudades muy iluminadas mejora muchísimo la experiencia. También consulto mapas de contaminación lumínica para elegir el punto más oscuro accesible.
En resumen, elegir un buen lugar en 2024 es combinar cielo oscuro, horizonte despejado y planificación previa; cuando lo consigo, ver pasar la Estación Espacial Internacional o una cadena de satélites tipo Starlink sigue siendo de las sensaciones más sencillas y emocionantes que encuentras bajo el firmamento.
3 Answers2026-01-25 00:04:47
Me atrae esta pregunta porque suele generar confusión: los países no tienen lunas propias. Yo he explicado esto montones de veces en foros y charlas con amigos —la idea clave es que los satélites naturales orbitan cuerpos celestes, no a naciones—. España, siendo parte de la Tierra, comparte «La Luna» con todos los demás países; no existe una luna que pertenezca exclusivamente a un estado o a una región. Cuando pienso en la palabra «propiedad» aplicada al espacio, veo que entra en juego la física y también el derecho internacional espacial: no se puede reclamar una luna como territorio nacional.
A nivel astronómico, los únicos satélites naturales que afectan a España son los que orbitan la Tierra: «La Luna» y, de forma ocasional, pequeños objetos temporales que la gravedad captura por poco tiempo y que se denominan mini-lunas o satélites temporales. No son exclusivos de ningún país; se mueven según la gravedad terrestre y el Sol. Personalmente me encanta imaginar esos pedacitos de roca pasando cerca de nosotros, pero siempre recuerdo que la soberanía terrestre no cambia la naturaleza de esos cuerpos. Al final, España no tiene satélites naturales propios, y eso abre conversaciones fascinantes sobre cómo compartimos el cielo y cómo cooperamos en misiones y observaciones espaciales. Me deja pensando en lo pequeño y conectado que es todo cuando miras hacia arriba.
3 Answers2026-01-25 22:08:18
Me puse a revisar cómo fue 2023 en materia espacial y esto es lo que queda claro: no hubo lanzamientos orbitales realizados por España como país durante ese año. Es decir, España no puso en órbita satélites usando un lanzador nacional ni una misión oficial del estado que se contabilice como "lanzamiento español" en registros internacionales; por tanto, si preguntas cuántos satélites lanzó España directamente en 2023, la cifra habitual a citar es cero.
Dicho eso, la realidad tiene matices: empresas, universidades y centros tecnológicos españoles participaron en misiones y suministraron equipos y pequeños satélites (sobre todo cubesats y cargas tecnológicas) que volaron a bordo de lanzadores internacionales. Dependiendo de cómo cuentes —propiedad completa, co-propiedad, o aportes tecnológicos— aparecen varias unidades vinculadas a España en las listas de lanzamientos comerciales y de rideshare. También hubo actividad industrial y avances en lanzadores privados españoles durante el año, orientados a cambiar esa situación en el futuro.
En mi caso, me interesa más ese panorama colaborativo: me gusta ver cómo, aunque el dato oficial sea "0 lanzamientos nacionales", la presencia española en órbita crece mediante cooperación y participación en proyectos internacionales. Es una etapa de transición emocionante para la escena espacial aquí.
3 Answers2026-01-25 11:08:51
Me entusiasma ver cómo la industria espacial española ha madurado en las últimas décadas y ya no es solo cliente de grandes primes internacionales: aquí hay empresas que diseñan, integran y, en muchos casos, fabrican satélites o sus subsistemas.
Si tuviera que señalar a los actores más relevantes diría primero a Airbus Defence and Space España, que actúa como contratista principal en proyectos grandes y realiza integración y fabricación de plataformas y cargas. También están empresas como Thales (con presencia en España) y SENER Aeroespacial, que aportan estructuras, electrónica y sistemas térmicos para satélites. Indra es otra compañía española de gran tamaño con experiencia en sistemas espaciales, electrónica y control de satélites.
En el rango de pequeña y mediana industria hay actores muy interesantes: Elecnor Deimos (Deimos Space) diseña y fabrica pequeños satélites y ofrece servicios de misión; GMV desarrolla el software de a bordo, control de actitud y navegación que convierte una plataforma en un satélite operativo; Satlantis se especializa en cargas útiles ópticas para teledetección; y Alén Space fabrica nanosatélites y subsistemas para CubeSats. Además, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) participa en programas y en el desarrollo de satélites experimentales. También conviene recordar a operadores españoles como Hispasat o Hisdesat, que encargan y colaboran estrechamente en programas de satélites aunque no siempre fabriquen la plataforma completa. En conjunto, España tiene un ecosistema que cubre desde el diseño y la fabricación de nanosatélites hasta la integración de grandes cargas y subsistemas, con bastantes empresas capaces de entregar unidades completas o piezas clave; me parece un panorama vibrante y cada vez más autónomo.