Me flipa ver cómo cambia para cada papel: en «Black Sails» y luego en «The Umbrella Academy» se nota que no es solo maquillaje, es un proceso físico serio.
He leído entrevistas y behind the scenes y, según cuenta, su transformación pasa por meses de trabajo con entrenadores personales y nutricionistas. Para los papeles de época y
piratas en «Black Sails» se centró mucho en acondicionamiento funcional: fuerza básica, trabajo de core, resistencia y entrenamiento específico de combate con espada. Eso le daba
la resistencia para
rodajes exigentes, escenas en cubierta y coreografías de lucha que necesitan repetirse muchas veces sin romper el ritmo.
En cambio, para interpretar a Luther en «The Umbrella Academy» la historia fue otra: buscó masa y presencia física, combinando levantamientos de fuerza para hipertrofia con sesiones de acondicionamiento y cardio controlado para mantener agilidad. Además tuvo que acostumbrarse a trajes y prótesis, lo que implica entrenar con el peso adicional y muchas horas en maquillaje. Lo que más me impresiona es cómo combina gimnasio, aprendizaje de combate coreografiado y trabajo con el equipo de especialistas en escenas de riesgo; todo en sintonía con la
fisioterapia y la recuperación. Al final, su aspecto de acción no es casualidad: es disciplina, constancia y mucha práctica detrás de cámaras, y eso se nota en pantalla.