Recuerdo que revisé esto cuando compré la edición en español de un título que venía con material extra: la inclusión del
epílogo no es algo fijo, depende mucho de la editorial y de la tirada.
En muchos casos, las ediciones españolas que reproducen fielmente la edición original sí incluyen el epílogo tal como aparece en la versión primaria: traducido y colocado al final bajo el apartado «Epílogo» o «Postfacio». Sin embargo, hay ediciones de bolsillo o reimpresiones comerciales que recortan material extra para abaratar costes, y ahí es donde a veces desaparece el epílogo. También he visto ediciones donde el epílogo se integra como nota del traductor o en un apéndice bajo otro nombre.
Si tienes la edición en la mano, lo más rápido es mirar la tabla de contenidos o hojear las últimas páginas: si aparece la palabra «Epílogo», «Postfacio» o «Nota final», lo tienes. Personalmente valoro mucho cuando el epílogo se mantiene, porque cierra el arco emocional del libro; cuando lo quitan se nota la falta.