Me gusta hablar de series que mezclan
superpoderes con drama familiar, y «Criando Dion» lo hace bastante bien gracias a un elenco muy centrado en sus personajes principales. En pantalla, el
niño que lo lleva todo es Dion Warren, interpretado por Ja'Siah Young: su energía y vulnerabilidad son el eje de la historia, y él sostiene gran parte del encanto de la serie. A su lado está Nicole Warren, la madre protectora y decidida interpretada por Alisha Wainwright; ella carga con el peso emocional de criar a Dion y su actuación le da humanidad a cada decisión difícil que enfrenta.
También hay figuras adultas que complementan esa dinámica: Mark Warren, el padre de Dion, aparece en partes clave y es interpretado por Michael B. Jordan, aportando una presencia fuerte aunque a veces en flashbacks; y Pat Rollins, interpretado por Jason Ritter, es el adulto científico/mentor que intenta entender y ayudar a Dion, con un contraste interesante entre escepticismo y empatía. Finalmente, no puedo dejar de mencionar a Esperanza, la amiga de Dion, interpretada por Sammi Haney, cuyo vínculo con Dion le da a la serie momentos sinceros y tiernos que equilibran la acción.
En conjunto, esos rostros —Ja'Siah Young, Alisha Wainwright, Michael B. Jordan, Jason Ritter y Sammi Haney— conforman el núcleo que mueve «Criando Dion». Cada uno aporta capas distintas: inocencia, protección, misterio, ciencia y
amistad; y eso hace que la historia funcione tanto en lo emocional como en lo fantástico. Personalmente, disfruto ver cómo se entrelazan esas relaciones mientras Dion aprende a manejar lo
extraordinario.