Siempre busco libros que conviertan la clase y la casa en lugares donde leer sea una aventura, y Santillana tiene varias colecciones que me han funcionado muy bien con niños de primaria.
Para los cursos iniciales (1.º–2.º de primaria) recomiendo empezar con materiales muy visuales y manipulativos: los libros de «Matemáticas Santillana» suelen traer actividades concretas y juegos que ayudan a entender conceptos básicos; los cuadernos de refuerzo y las colecciones de lecturas cortas de «Lecturas Santillana» funcionan genial para afianzar la lectura y la comprensión. Además, los «Cuadernos Santillana» o los
cuadernillos de actividades extras son perfectos para practicar en casa sin presión y para repasar durante las vacaciones.
En el tramo medio (3.º–4.º) me gusta apostar por series que integren proyectos y trabajo por competencias. Ahí destaca «Proyecto Saber Hacer», que propone tareas conectadas con la vida real; junto con «
lengua y literatura Santillana» y «Ciencias Naturales Santillana» se puede armar una rutina equilibrada entre teoría, experimentos sencillos y muchas lecturas guiadas. Para sociales, los textos de «Ciencias Sociales Santillana» suelen traer mapas, infografías y actividades colaborativas que enganchan a los más curiosos.
Para 5.º–6.º conviene buscar libros que preparen al alumno para pensar de forma crítica: antologías de lecturas, libros de
comprensión lectora y proyectos interdisciplinares. No olvides la oferta digital de Santillana (plataformas y recursos interactivos), que muchas veces incluye ejercicios autocalificables, fichas descargables y audios. En mi experiencia, combinar el libro de aula con un cuaderno de actividades y lecturas extra es la mejor fórmula: los libros oficiales dan la estructura curricular y los complementos mantienen el interés. Personalmente, valoro mucho los títulos que traen propuestas prácticas y pequeñas evaluaciones formativas; al final, lo que más importa es que el niño disfrute aprendiendo y se sienta con ganas de volver al libro.