Jhoana Caballero
Un papel firmado por mi padre cambió mi vida. Me entregaron como si fuera una mercancía a Damián Montenegro, el hombre más poderoso, frío y cruel de la ciudad. Para él no existía el amor; solo existían sus reglas, su dinero y su control. Para él yo era solo un nombre en un papel, una esposa de apariencias que debía callar y obedecer. Me hacía sentir que no valía nada. Perdí todo: mi libertad, mi dignidad, al hijo que esperaba, hasta mi propia vida.
Pasé siete años en coma y, aun así, él se aseguró de tenerme a su lado, convencido de que había ganado la batalla. Pero la muerte no fue el final. Regresé en el cuerpo de una heredera poderosa, dueña de un imperio que él mismo teme. Con una nueva identidad y un poder igual o mayor al suyo, mi mente aún guarda cada segundo de dolor, cada humillación, cada lágrima y cada palabra cruel. El contrato que me ató a él ya no existe; ya no soy la chica débil. He vuelto para cumplir mi única misión: destruirlo, romper cada regla que él me impuso y cobrar la deuda que firmó con mi sufrimiento. Seré su peor pesadilla.
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